Iglesia Gracia Sobre Gracia

Artículos | Palabra Expuesta

Me enseñaron que adorar era..

viernes, febrero 12, 2021
Compartir:
Artículo | Me enseñaron que adorar era..
Pastor Héctor Rico
Pastor Héctor Rico
Pastor Asociado

Hace muchos años me enseñaron que adorar a Dios era cantar alabanzas de júbilo y de adoración. Me dijeron que tenia que llorar en las alabanzas de “adoración” (eran las canciones tranquilas), y que sino hacia estas cosas no estaba adorando al Señor. Esa era el concepto de adoración de aquellos hermanos que trataron de enseñarme que era adorar al Señor.  

 

Creo que cantar al Señor es parte de la liturgia de una iglesia en donde cantamos salmos, e himnos; en esencia la Palabra cantada. Permítame decirle que adoración no es sinónimo de llorar, pues con eso no estamos adorando a Dios, sino más bien son nuestras emociones expresándose de esa manera. No estoy diciendo que es malo y que no trate de hacerlo pues somos seres emocionales, pero no podemos confundir que al desborde de emociones se le llame adoración.  

 

La adoración tiene que ver con lo que creemos, amamos, valoramos y hacemos nuestro principio de autoridad en nuestras vidas, por lo tanto, en lo que creamos y tengamos arraigado en nuestras mentes y corazones a eso obedeceremos pues se vuelven nuestros ídolos dignos de nuestra adoración, ya que les obedecemos y nos rendimos a sus principios y voluntad, ¿Se da cuenta? Creo que ya vamos comprendiendo de mejor manera el concepto que es adorar. Veamos como la palabra de Dios nos explica esto de mejor manera dice el salmo 135:15-18 Los ídolos de las naciones son plata y oro, obra de manos de hombres.16 Tienen boca y no hablan; tienen ojos y no ven;17 tienen orejas y no oyen; tampoco hay aliento en sus bocas.18 Semejantes a ellos son los que los hacen y todos los que en ellos confían. Ahora sabe a lo que me refiero.

 

Vuelvo al inicio, si yo canto “bonitas canciones de júbilo y adoración” que me provoquen llorar, gemir postrado al lado de un silla en la iglesia, pero en mi mente, corazón, y manera de vivir creo que hay cosas y personas más importantes en las cuales he depositado mi confianza y obediencia y no en Jesucristo y las Santas Escrituras, entonces lamentablemente no he adorado al Señor.  

 

La pregunta es ¿Entonces cuando es que realmente le rindo adoración al Señor? trataré de mencionar algunas verdades ya que pueden haber más, pero creo que unas de las más importantes es cuando Jesucristo no solo es mi Salvador, sino viene a ser mi Señor y Su señorío en mi vida me lleva amarle y obedecerle en todo lo que me demanda en Su palabra. 

Cuando mi prioridad es Él en todos los aspectos de mi vida, cuando anhelo seguir conociéndole por medio de Su palabra y en la oración, cuando amo Su iglesia y cuido de ella, cuando se me presenta la oportunidad de gozar del pecado y me niego a mi mismo teniendo una lucha fortísima con mi pecado y aun así me rindo a su voluntad, y por último cuando le sirvo a mis hermanos, ahí es cuando le adoro así como nos dice Juan 4:23 Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque también el Padre tales adoradores busca que lo adoren.

 


Compartir:
Pastor Héctor Rico

Pastor Asociado a cargo del Departamento de Comunicaciones