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¿Cómo mantenerte fiel en medio de las pruebas? Reflexionando en Daniel 1

lunes, enero 11, 2021
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Artículo | ¿Cómo mantenerte fiel en medio de las pruebas? Reflexionando en Daniel 1
Pastor David Salgado
Pastor David Salgado
Pastor Asociado a cargo de Ministerios de Familia

Una de las pruebas más grandes que enfrentó Israel fue el exilio a Babilonia.  Por su desobediencia continua, Dios permitió que Judá cayera en el poder de Babilonia. Nabucodonosor se llevó a los jóvenes más prometedores e importantes de Israel para reeducarlos en la cultura y religión caldea (Daniel 1:3-4). Estaba decidido a que estos jóvenes se convirtieran en babilonios, tal y como el mundo busca que nos conformemos a él. Para esto el rey de babilonia ordenó que hicieran tres cosas (Daniel 1:5-7): darles comida que viniera de la mesa del rey, educarlos como babilonios por tres años y cambiar sus nombres.

Daniel 1:8: Pero Daniel se propuso en su corazón no contaminarse con los manjares del rey ni con el vino que él bebía, y pidió al jefe de oficiales que le permitiera no contaminarse. Daniel no pudo evitar que lo llevaran a Babilonia, que le cambiaran el nombre, ni lo que le iban a enseñar acerca de la cultura y cosmovisión de Babilonia; pero se propuso en su corazón no contaminarse con la comida. La palabra “contaminar” es un término religioso, de culto… Las personas que se contaminan se vuelven “inmundas”, es decir, impías, dejan de estar consagradas para Dios y se interrumpe su comunión con Él.

Esta fue una resolución peligrosa. Daniel pudo ser ejecutado por ello, pero con tal de mantenerse fiel al Señor y consagrado a Él, tomó un gran riesgo. La vida de santidad y lealtad a Dios siempre trae riesgos, sociales, familiares, académicos, económicos, para nuestros planes, etc.

Para enfrentar esta prueba Dios proveyó a Daniel favor y gracia ante el jefe de los oficiales (Dn 1:9). Así como Dios Soberano "entregó" a Judá en manos de Nabucodonosor (v. 2), ahora le dio a Daniel el favor y la compasión del jefe del palacio para que les diera legumbres en lugar de los manjares (Dn 1:9-16) para evitar contaminarse y mantenerse fiel a Dios.

Al igual que Daniel, en los momentos de prueba debes correr hacia Dios y a Su Palabra. La Palabra de Dios te hará crecer en tu conocimiento de Él, de ti mismo y del evangelio, de manera que puedas ser fiel.

Diez días después que se negaron a comer los manjares del rey, su aspecto era mejor que el de los otros jóvenes (Dn 1:14-15). Ellos habían confiado en su Dios, el Soberano, fueron fieles y obedientes a Su Palabra… entonces Dios les dio un milagro para que se vieran mejor nutridos que los otros jóvenes.  

Ellos no tenían que contaminarse. Durante tres años continuaron con su dieta de verduras. Su buen aspecto físico no se debía a la rica comida babilónica, sino a la bendición de su Dios. De la misma forma debes saber que tu vida, tu paz y bienestar no dependen del mundo, sino de Dios quien es soberano para guiarte y mantenerte fiel y obediente a Él.

 


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Pastor David Salgado