Aconsejar | Enero 26, 2017




¿Cómo madurar espiritualmente de 8:00 a.m. a 5:00 p.m.?

Pastor Javier Domínguez


Los seres humanos pasamos más del 40% de nuestro tiempo de vida en el trabajo. Considerando que más del 50% del tiempo que pasamos "despiertos" estamos trabajando, podemos decir con certeza estadística que si usted desperdicia su tiempo mientras trabaja y no encuentra propósito en él, habrá desperdiciado gran parte de su vida.

¿Cómo trabajar y crecer espiritualmente al mismo tiempo? Colosenses 3:23 (PDT) dice "Cuando hagan cualquier trabajo, háganlo de todo corazón, como si estuvieran trabajando para el Señor y no para los hombres".


Ya sea si trabaja dentro de una oficina o si es dueño o empleado, trabajar es parte del plan de Dios para su vida, así como las dificultades que enfrenta cada día. ¿Cómo Dios se asegura de que crezcamos espiritualmente mientras trabajamos? usando tres obstáculos que enfrentamos: los problemas, las personas y las presiones.


Dios usa los problemas de su trabajo

Dios usa los problemas para cambiar nuestro carácter. En una versión popular Romanos 5:3-4 dice: "Pero hay más, podemos sentirnos felices aun cuando tenemos sufrimientos porque los sufrimientos nos enseñan a ser pacientes. Si tenemos paciencia, nuestro carácter se fortalece y con un carácter así, nuestra esperanza aumenta". Lo que la Biblia está diciendo es que Dios está más interesado en nuestro carácter que en nuestra comodidad. La meta de Dios no es asegurarnos una vida cómoda sino un constante crecimiento en Cristo. Y por ello, si hay algo que ayuda a formar el carácter de todos a la voluntad de Dios es enfrentar las pruebas de la vida en obediencia a la escritura. Por eso, los problemas del trabajo son una excelente oportunidad para que se forme el carácter de Jesús en nuestra vida.

Pensemos ¿Cómo ser honestos si no se tiene la oportunidad de no serlo? ¿Cómo calificarnos de fieles o íntegros si no hemos sido probados? ¿Cómo ser pacientes si no enfrentamos impaciencia?

Cada tentación y prueba que enfrenta en su trabajo es una oportunidad para fortalecer su carácter, y todo carácter se forma en el molde divino de la Palabra de Dios cuando la obedecemos dentro del trabajo.


Dios usa a las personas de su trabajo

¿Para qué? Para enseñarnos a amar. Efesios 5:2a (PDT) dice "Deben amar a los demás, así como Cristo nos amó y murió por nosotros". Dios es amor y quiere que seamos como Él. Por tanto, una señal de alguien espiritual es que ama a los demás. Por naturaleza no podemos amar al que está a nuestro lado, preferimos amarnos a nosotros antes que a los demás. Somos seres centrados en nosotros mismos, por ello necesitamos aprender a amar y para eso un lugar idóneo es el trabajo ¿Cómo lo hace Dios? Poniéndonos alrededor personas completamente opuestas a nuestra forma de ser.

La regla básica del éxito laboral consiste en llegar a cumplir las metas junto con los demás a su lado, pero ¿Con cuánta gente se relaciona en su trabajo que no es de su agrado? ¿Cómo Dios quiere que usted se relacione con ellos? Romanos 12:16-18 “Vivan en armonía los unos con los otros. No sean arrogantes, sino háganse solidarios con los humildes. No se crean los únicos que saben. No paguen a nadie mal por mal. Procuren hacer lo bueno delante de todos. Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos".

La Biblia dice “Si es posible” ¿por qué? ¡Porque no siempre es posible! No siempre es posible estar en paz con los demás, no importa lo que hagamos, pero ¿qué hacer en esos momentos con esas personas que no quieren paz? 1 Corintios 13:4-5 (PDT) dice: "El que ama tiene paciencia en todo, y siempre es amable. El que ama no es envidioso, ni se cree más que nadie. No es orgulloso. No es grosero, ni egoísta. No se enoja por cualquier cosa. No se pasa la vida recordando lo malo que otros le han hecho".

¿Cómo evidenciar nuestra redención en Cristo si no tuviéramos la oportunidad de perdonar cada día cómo Cristo lo hizo con nosotros? Sino recordemos "Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores”. Mateo 6:12


Dios usa las presiones laborales

¿Para qué? Para clarificar nuestras prioridades. Cada vez que estamos bajo presión es porque nuestras prioridades de vida están fuera de orden. Por ello, cada vez que esté bajo presión en su trabajo o en su vida haga un alto y pregúntese: ¿Realmente de qué soy responsable? comprenda que las presiones vienen cuando asumimos responsabilidades que no nos corresponden. Sin embargo, aunque es demasiado común que lo hagamos, Dios permite las presiones laborales para que usted pueda "aprender a balancear su vida", clarificar sus prioridades y responsabilidades. La Biblia dice en Gálatas 6:5 PDT "Que cada uno cumpla sus propias responsabilidades", siendo la más importante "el reino de Dios y su justicia" y todo lo demás será añadido.

La prioridad y propósito de nuestra vida es una sola: dar gloria a Dios a través de Cristo Jesús haciéndolo el centro, el todo suficiente y la preeminencia en nuestra vida. Por tanto, si no clarificamos nuestras actividades y responsabilidades no podremos cumplir ese propósito divino ni aún en el trabajo.


Hay una verdad que no debe de olvidar: mientras usted trabaja en su oficina, Dios trabaja en usted.


Publicado por primera vez el 3 de junio de 2014




Gracia Sobre Gracia | Pastor Javier Domínguez
Escrito por:

Pastor Javier Domínguez

Pastor General
Iglesia Gracia Sobre Gracia