Aconsejar / Enseñar | marzo 6, 2020




Todo género de mal contra vosotros falsamente...
por causa de mi

Pastor Javier Domínguez



Mateo 5:11 Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí.


Históricamente si algo hemos sufrido los cristianos a causa de vivir piadosamente es que se diga toda clase de mentira acerca de: nuestro carácter, integridad moral, sexual, emocional, laboral, etc. y de nuestras familias.


La razón de esto la dijo Jesús, es porque no somos del mundo, el mundo nos aborrece. La vida santa, justa y feliz del cristiano verdadero no solo ofende, sino que “humilla” al impío, al que vive en práctica de pecado y por tanto se resienten contra los justos.


Jesús dijo Mateo 10:25 "Basta al discípulo que llegue a ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al amo de la casa llamaron Beelzebul, ¡cuánto más a los de su casa!" Cuando Jesús vino, todos vieron al hombre perfecto y sin mancha, pero los demás se sintieron reprendidos y avergonzados de sus pecados, por lo que odiaron y mataron al hombre que era “perfecto”, para destruir junto con él las normas de vida que ellos no podían alcanzar y les dejaban al descubierto.


Así ha sido en la historia de la iglesia, así es ahora y siempre lo será: Todo cristiano que busque vivir según la norma de Dios y no la del mundo, ofenderá a los demás y estos buscarán destruir su reputación, imagen, integridad y moral. "El que quiera vivir piadosamente, dice la escritura, padecerá persecución". Cuando “Aristides el justo” fue desterrado de Atenas por el voto popular de todos los atenienses, uno de los que votó contra él dijo que votó para que lo echasen porque “estaba harto de oír siempre que le llamasen el Justo”.


Por esto vemos en la historia de la iglesia, que a los cristianos se les acusaba falsamente de muchas cosas:


1. Se les acusaba de canibalismo.


Las palabras de la última Cena -«Esto es Mi cuerpo» «Esta copa es el nuevo Testamento en Mi sangre»- se tomaban y tergiversaban para hacer creer que los cristianos sacrificaban a un niño para comérselo.


2. Se les acusaba de prácticas inmorales, de adúlteros, pedófilos; siempre sin ninguna prueba:


La razón de estas acusaciones venía de que ellos eran expuestos en dichos pecados por la piedad de los cristianos, pero también por la ignorancia del significado de dos cosas: Del Agapé o “la Fiesta del Amor”, de la práctica del “osculo santo”.


3. Se les acusaba de ser incendiarios.


Hablaban del próximo fin del mundo y revestían su mensaje con cuadros apocalípticos del mundo en llamas. Sus calumniadores tomaban esas palabras y las interpretaban como amenazas de terrorismo político y revolucionario.


4. Se les acusaba de divisores de las familias.


Se acusaba al cristianismo como algo que causaba división entre marido y mujer y que desarticulaba el hogar.


5. Se les acusó de ateos:


por no sacrificar ofrendas y rendir culto a los dioses paganos de roma.


6. Se les acusaba de rebeldes y disidentes al Imperio Romano.


El Imperio romano abarcaba a casi todo el mundo conocido, desde las Islas Británicas hasta el Éufrates, y desde Alemania hasta el Norte de África ¿Cómo podían unificar y gobernar pueblos diferentes con distintas culturas y costumbres? En un principio fue con el culto a la diosa Roma, pero luego ese culto pasó a otro objeto: al Emperador Romano; al que se le llegó a considerar un dios, dándole honores divinos, levantándose templos a su divinidad. Fue impuesto que una vez al año, todas las personas tenían que presentarse y quemar una pizca de incienso a la divinidad del césar y decir: «César es señor.» Cuando alguien lo hacía, recibía un certificado, un “libellus" de que lo había hecho y luego podía ir y dar culto a cualquier dios. Los cristianos fueron los únicos que se negaron a someterse a esa idolatría prefiriendo a Cristo, por eso se les consideró rebeldes al imperio y que tenían que ser exterminados, como lo fueron miles de ellos. Un poeta de la época dijo «El agobiado, acurrucado rebañito cuyo crimen era Cristo.»


Esta es la actitud propia de Satanás, que para oponerse a Dios y su reino tiene que mentir para dañar, para hacer sufrir a los demás y por eso los cristianos sufren “toda clase de mentiras” contra ellos.


Pero lo más duro de todo esto es que muchas veces este sufrimiento por calumnias y mentiras no solo viene de parte de los impíos, sino de parte de nuestros mismos hermanos cristianos cuyos corazones han sido engañados por Satanás. ¿Quiénes son estos que vituperan a otros cristianos? ¿Por qué lo hacen? Por lo menos por tres razones:


1. Porque ellos mismos están practicando algún pecado y por no querer que les acusen entonces acusan falsamente de esos pecados a aquellos cuyas vidas son piadosas y justas:


Cómo quieren evitar su propia vergüenza, buscan avergonzar a los demás: atacan, hieren, ofenden, mienten, difaman. Este es el caso de los que adulteran: que acusan con ira a su cónyuge o a los demás de su adulterio, lo mismo a la iglesia, al pastor o a los líderes que les descubrieron su pecado o buscaron ayudarle con disciplina en amor.


2. Porque se creen sabios en su propia opinión.


Muchos difaman y vituperan porque simplemente no están de acuerdo con lo que la Biblia ordena, han deformado la Palabra de Dios, su intención y santidad; y por tanto ajustan la Biblia a sus vidas y no ellos a la Biblia. Por eso critican a los que practican la Escritura, la justicia y verdad, acusándolos de fundamentalistas, legalistas, soberbios, de querer controlar a los demás, etc.


3. Porque aman el dinero, por avaricia.


La Biblia es clara cuando dice "Raíz de todos los males es el amor al dinero". Muchos, por celos y envidias, acusan falsamente a los que son prosperados justamente por Dios, no importa si estos son o no líderes religiosos. Simplemente lo hacen porque desean tener todo, pero no lo obtienen, entonces denigran con sus mentiras a los que sí tienen por voluntad de Dios. La raíz de estas mentiras es la avaricia, los celos y la envidia de lo que no se tiene, pero otros sí.


Esta envidia no siempre es por lo material, sino también por lo emocional y espiritual que otros tienen: muchos envidian el carisma, la bondad, la felicidad de los justos y piadosos. Otros envidian la estabilidad matrimonial, el amor. Otros envidian la función dentro del reino de Dios o dentro de la sociedad: profesiones, posiciones laborales, funciones ministeriales, llamados, ministerios, etc.


Por todo esto les acusan de ser falsos humildes, de fariseos, de hipócritas. En la iglesia a los que confrontan con la verdad les acusan de "soplones", de "hipócritas" o de "fariseos" pues los que andan en tinieblas nunca han querido venir a la luz para que sus obras no sean manifiestas. Hasta los propios familiares se burlan de muchos diciéndoles santurrones, creídos, porque ya no participan de muchas cosas. Y todo es porque buscamos comportarnos íntegramente y con pureza en nuestras acciones, palabras y decisiones.


Hermanos, tres clases de sufrimientos nos advirtió Jesús que padeceremos si buscamos vivir piadosamente por causa de nuestro amor por Él: Vituperios, persecuciones y toda clase de mal contra nosotros, mintiendo. Pero el mandamiento de Jesús es claro para el que el sufre estas mentiras contra él o su familia: Alégrate y gózate... ¿Por qué?


Mateo 5:11-12 Bienaventurados sois cuando os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros por causa de mí. (12) Alegraos y gozaos, pues vuestro galardón es grande en los cielos, porque así persiguieron a los profetas antes de vosotros.






Gracia Sobre Gracia | Pastor Javier Domínguez
Escrito por:

Pastor Javier Domínguez

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