Aconsejar / Enseñar | Julio 04, 2017




A este Cristo proclamamos, aconsejamos y enseñamos

Pastor Javier Domínguez


A éstos Dios se propuso dar a conocer cuál es la gloriosa riqueza de este misterio entre las naciones, que es Cristo en ustedes, la esperanza de gloria. A este Cristo proclamamos, aconsejando y enseñando con toda sabiduría a todos los seres humanos, para presentarlos a todos perfectos en él. Con este fin trabajo y lucho fortalecido por el poder de Cristo que obra en mí.
Colosenses 1:27-29

En su carta a los colosenses Pablo refuta las herejías de los judaizasteis, de los gnósticos y de los que, en aquella época, rendían culto a ángeles; quienes negando la Deidad de Cristo buscaban hacer que los cristianos vivieran bajo los rudimentos del mundo y huecas sutilezas, y no según Cristo. Por tanto, Pablo demuestra que, si la Palabra encarnada tiene la preeminencia en todo, incluyendo nuestra salvación eterna y perdón de pecados, entonces la Palabra escrita, es decir el evangelio, es preeminente para nuestro crecimiento y madurez espiritual por encima de cualquier conocimiento humano, ya sea religioso, científico, filosófico o metafísico.


El evangelio es de tal importancia y necesidad antes, durante y después de nuestra salvación, por medio de la fe en Cristo, que Dios estableció ministros de este evangelio, para que, a través de su enseñanza constante la iglesia pueda crecer, madurar y ser transformada cada día a la imagen de aquel a quien el evangelio anuncia: el misterio que es Cristo en nosotros. A este Cristo es a quién Pablo dice que la iglesia local, en todo el mundo, debe proclamar, aconsejar y enseñar a todos los seres humanos para presentarlos perfectos, es decir, maduros delante de Dios. Este debería ser el fin por el cual luchamos como creyentes, por el poder de Dios que obra en nosotros.


Proclamar se refiere a predicar el evangelio contenido en toda la Biblia, en todo lugar, en todo tiempo, a toda persona, siempre. Aconsejar se refiere a poner en la mente y en el corazón de los creyentes el testimonio que da toda la Biblia acerca de Dios, para la transformación de sus vidas conforme a la voluntad de Él. Y enseñar se refiere a demostrar, exegética y doctrinalmente, la gloria y preeminencia del Dios Triuno por medio de Jesucristo. Todo esto para presentar a los creyentes maduros ante Dios.


Dos consejos para su vida espiritual

1. ¿Anhela humildemente madurar en Cristo Jesús? ¿Quiere crecer espiritualmente, de manera constante, en su fe en Él? entonces debe congregarse donde le proclamen, aconsejen y enseñen a este “Cristo en vosotros” como “esperanza de Gloria”, es decir, el evangelio. Observe que hablar del evangelio no es lo mismo que predicarlo. Hablar de las doctrinas de la gracia tampoco es predicar el evangelio. El evangelio claramente las contiene, pero este se enfoca en Jesucristo, en su obra, vida, muerte y resurrección. Por tanto, no se deje asombrar por la astucia de muchos sino por el evangelio mismo, predicado a partir del texto Bíblico.


2. La misión de toda iglesia local y de todo creyente, incluyéndolo a usted, es proclamar, aconsejar y enseñar a Cristo Jesús. Es una misión tripartita. Esto significa que, si cumple solo una de estas tres acciones no está cumpliendo ninguna, pues son complementarias y juntas constituyen el ministerio de la Palabra dentro del cuerpo de Cristo.


Por eso nosotros, como iglesia Gracia sobre Gracia, todo el tiempo Proclamamos, Aconsejamos y Enseñamos a Jesucristo, a todas las personas. Centramos nuestra enseñanza en Él y su supremacía porque estamos convencidos, por la Biblia misma, que la madurez de nuestra fe cristiana está ligada al crecimiento en el conocimiento del evangelio de la gracia. Ya Pablo ha dicho en esta carta que, si permanecemos, si continuamos, fundamentados en la fe en evangelio, firmes y sin movernos de él, entonces podremos manifestar santidad en nuestro caminar.


Hermano, su santidad, madurez y crecimiento espiritual están ligados al crecimiento de su conocimiento de Jesucristo y su crecimiento en el conocimiento de Él proviene únicamente del evangelio; por lo que le animo a que se congregue en donde el evangelio sea explicado en todos sus aspectos y perfecciones, y a que personalmente estudie, de manera formal, para entender las doctrinas que, a partir del evangelio, han sido establecidas. Cristo es suficiente para su salvación eterna, de la misma manera que el evangelio es suficiente para su santificación y crecimiento espiritual.




Gracia Sobre Gracia | Pastor Javier Domínguez
Escrito por:

Pastor Javier Domínguez

Pastor General
Iglesia Gracia Sobre Gracia